Las grabaciones telefónicas publicadas por la cadena española Univisión alertaron al FBI sobre actividades de espionaje y terrorismo contra los EEUU
El pasado viernes 6 de enero la embajada de Venezuela en Washington fue informada de la expulsión de la cónsul general venezolana en Miami, Livia Acosta Noguera, al ser declarada persona non grata. Sin dar motivo explicito se le solicito su salida del país en las 72 horas siguientes de acuerdo a los estatutos diplomáticos suscritos, articulo 23 de la convención de relaciones consulares de Viena, así lo declaro en rueda de prensa el portavoz de la casa blanca Mark Toner.
Extraoficialmente se conoció que el documental de la cadena de televisión hispana Univisión titulado ¨La amenaza iraní¨ demostró como Livia Acosta Noguera, para entonces agregada cultural de Venezuela en México solicito información de cómo se realizaría el atentado terrorista informático contra los EEUU para dar parte al presidente Chávez, en vez de informar a las autoridades de inteligencia de ese país. Convirtiéndose en cómplice silente de Irán Y Cuba en este atentado terrorista de quinta generación.
Por su parte el presidente Chavez califico de atropello y acción no justificada la expulsión de la diplomática venezolana en Miami solo por el hecho de que la cónsul habría analizado posibles cibera taqués contra computadoras del gobierno estadounidense por parte de hackers mexicanos en nomina cubano-iraní. Y que estas acusaciones son financiadas por la ultraderecha cubano-americana. Y declaro a los medios:¨ Evaluaremos con nuestra cancillería la repuesta que habrá que dar a este atropello contra nuestro pueblo, nuestro país y nuestra revolución, solo estoy esperando el retorno de Nicolás Maduro quien se encuentra cumpliendo compromisos diplomáticos en la cumbre del CELAC en Santiago de Chile¨.
Igualmente el primer mandatario venezolano en compañía aun del presidente Ahmadinejad, califico de prepotencia del imperio que subestima nuestros cuerpos de inteligencia que ya nos habían informado de estas acciones, por lo cual nuestra diplomática ya se encontraba en Venezuela al momento de ordenarse su salida por parte de la casa blanca.
