Enfoque
comunicacional del tema ecológico, según las relaciones imperceptibles con el
entorno económico.
El tema es amplísimo pero debemos
enfocarnos en los nuevos conceptos de desarrollo sustentable que involucra al
sector público y privado a nivel mundial. Desde 1991 se ha estado tomando en
cuenta el calentamiento global como un tema primordial para la supervivencia de
las especies o la vida en la tierra. Sin embargo, es más un evento político-social con matices
económicos de control, que una repuesta de unión conservacionista para salvar
nuestro planeta.
Es aquí donde comienza el dilema:
¿hasta cuánto, yo estoy dispuesto a sacrificar márgenes de ganancia por
preservar esa pequeña porción del planeta que me ha convertido en un hombre
rico? Nótese que la pregunta está en singular. La razón es que los seres
humanos somos los únicos animales capaces de matar sin necesidad. Y sin pensar
en las consecuencias. Ambicionamos más de lo que necesitamos, y de paso tenemos
una rara tendencia acumular cosas que no necesitamos. Y no solo hablo de
objetos o riquezas, acumulamos hasta kilos. Esto es solo una muestra del tamaño
de la responsabilidad que tenemos los comunicadores sociales frente al tema
ambiental. Pues todos los elementos que involucran el consumo de bienes y
servicios afectan nuestro hábitat, y nos están llevando en una carrera
industrial hacia nuestra propia extinción.
Es complejo, que el
individualismo esté relacionado con el abordaje comunicacional para la
generación de valores ecológicos en la población. Pero, desde mi punto de
vista, el cambio comienza en casa. Hace mucho que note, ya hablando de
Venezuela, que nos estamos convirtiendo en seres individualistas. Comencemos
con algunos ejemplos para ser más didáctico. Para el crecimiento demográfico
encontramos, la necesidad de construir
viviendas. Debido a la dinámica económica-social del mundo moderno, nos
ubicamos donde existan empleos y mejores condiciones de vida. Seguramente construiremos
la casa en un cerro o terreno, sin consultarle a nadie, si vemos la oportunidad
de apropiarnos del lugar. En consecuencia, comenzamos a destruir esa montaña
y a contaminarla. Seguimos con la basura
y aguas negras, al no haber la infraestructura para el desarrollo comunal, todo va a parar al
rio. Si se trata del agua, la
derrochamos, sin pensar que al otro lado del mundo la gente muere por ausencia
de la misma.
Entonces, ¿cómo abordamos el tema
ambiental? Valores ecológicos y conciencia comunal. Debemos tomar en cuenta el
calentamiento global y exigir a nuestros líderes, que se tomen acciones para
evitar la contaminación y derroche de los recursos naturales. Debemos frenar el
consumo de combustibles fósiles y desarrollar el reciclaje. Hemos producido
tanto plástico, que podríamos suministrarle materia prima a otro planeta.
Debemos organizarnos y fundar ONG para ayudar en otras latitudes menos
privilegiadas. Debemos tomar conciencia de que los humanos somos como los
electrones del planeta, si nos separamos del mismo dejaremos de existir.
Debemos generar una política
comunicacional vinculada al desarrollo sostenible, pues es ficción pensar que
dejaremos de ser ambiciosos y acumulativos. Lo que sí es posible es crear
conciencia y educar a las futuras generaciones sobre la importancia de encontrar
nuevas alternativas energéticas. Un ejemplo de la misma es la cinética del protón
como fuente constante y eterna de energía. Ahora no recuerdo muy bien la
teoría, pero todas las universidades deberían enfocarse en ella. Por más
descabellada que parezca una idea, debemos publicarla.
Se debe cambiar el formato
educacional, y generar el desarrollo sostenible a nivel regional, con el fin de
evitar las migraciones que saturan las capitales de los países en desarrollo.
Ejemplo, si una región tradicionalmente siembra caña de azúcar, ¿porque vamos a cambiar el cultivo a
hidropónico o jordamico? El cambio de cultivo conlleva a un cambio de la
cultura productiva de la región. Otro
ejemplo, convertir a Choroni en una fábrica de celulares chinos, podría verse
como un tremendo avance. Pero lo que Choroni necesita es desarrollar su
industria pesquera y turística de una forma no invasiva del habitad natural del
lugar. Ósea, debemos enfocarnos en influenciar a los pueblos y sus gobernantes
para el desarrollo de políticas económicas que sean acordes a las tradiciones
autóctonas del lugar. Inventar la
eco-industria pesquera vinculada al cultivo de vida marina y no a esa locura
que llaman pesca artesanal. Pues la
sociedad no puede pasar de la luz eléctrica a las antorchas.
En resumen, desarrollo de la
conciencia de grupo y valores ecológicos como desarrollo sostenible, publicitar
cualquier idea vinculada a la generación de fuentes de energía alternativa, fundar
ONG para ayuda humanitaria, influenciar a la dirigencia política para que
trabaje en función del desarrollo sustentable de las regiones y sobre todo
tener conciencia de que al morir no nos vamos a llevar nada de los lujos que
creemos necesitar.
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